La confusión entre “libre” y “gratis”, o la idea de que “si compartes, pierdes lo que tenías” incluso cuando se habla de bienes perfectamente replicables, no queda más remedio que entender que se lleva a cabo no por ignorancia, sino por intoxicación.
28-04-2008 - En algunas ocasiones, la persistencia en el error permite encontrar interesantes coincidencias: hace pocos díashablábamos de la interesada y torticera confusión que Teddy Bautista, presidente del consejo de la SGAE, hacía de las licencias copyleft, calificándolas absurdamente de impedir la posibilidad de que un autor cobrase por su trabajo. Hoy es Bill Gates, Chairman de Microsoft, quien comete un intencionado error de bulto, de notable paralelismo con el anterior: en una conferencia en el Institute for Systems Biology de Seattle sobre el futuro de la industria farmacéutica, Bill pronunció la siguiente frase:
“There’s free software and then there’s open source. Microsoft gives away its software in developing countries. With open source software, on the other hand, there is this thing called the GPL, which we disagree with. Open source creates a license so that nobody can ever improve the software. I think if you invent drugs, you should be able to charge for them. That may seem radical.”
La frase revela una acusada persistencia en los errores conceptuales más habituales en este tema: de la misma manera que a Bautista no se le caen los anillos afirmando que las licencias copyleft impiden a un autor ganar dinero con su trabajo, Gates confunde torticeramente una licencia libre con una licencia gratuita. ¿Que importa que regales tu software y qué diablos tiene que ver con el que existan licencias libres? Regalar tu software no es más que una acción comercial, una forma de difundir tu producto, igualito que cuando la SGAE se dedica a “formar” a los jueces o a los niños en las escuelas: nada que ver con la idea de libertad. Algún episodio de Barrio Sésamo se perdieron estos personajes para no ser capaces de entender la diferencia entre “libre” y “gratis”, esa que Richard Stallman explica tan bien y tan gráficamente con la frase
“Free software” is a matter of liberty, not price. To understand the concept, you should think of “free” as in “free speech”, not as in “free beer”
Y no contento, prosigue con otra intoxicación aún más grave: la de que la licencia GPL impide la innovación. ¿Cómo puede una licencia como la GPL impedir la innovación, cuando precisamente muchos productos bajo esta licencia han innovado más en los últimos años que muchos otros productos con licencia propietaria? ¿O cuando el mismísimo Gates, hace pocos años, condicionó la ayuda económica de su fundación a la necesidad de compartir los resultados de investigación en el desarrollo de una vacuna contra el SIDA?
La idea de que una licencia GPL impide la posibilidad de que alguien cobre por su trabajo, idea en la que parecen coincidir Bautista y Gates, es simplemente absurda. Infinidad de compañías cobran por productos licenciados mediante GPL y otras licencias abiertas. Yo mismo, sin ir más lejos, cobro por clases y conferencias cuyo material está disponible mediante una licencia copyleft, y no existe la más mínima contradicción en ello. La confusión entre “libre” y “gratis”, o la idea de que “si compartes, pierdes lo que tenías” incluso cuando se habla de bienes perfectamente replicables, o la concepción de que “permitir un uso determinado implica renunciar a todos los demás” es tan profundamente simplista, que no queda más remedio que entender que se lleva a cabo no por ignorancia, sino por intoxicación. Y la verdad, resulta llamativo encontrarse a dos protagonistas como éstos, ambos aferrados a los conceptos que les permitieron amasar fortunas en el pasado, y ambos compartiendo el mismo tipo de argumentos de intoxicación…
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