Casi una cuarta parte de los ingresos agrícolas mundiales está subvencionada por los estados
01-07-2008 - El peso total de las ayudas públicas a la agricultura en el ámbito de los países desarrollados representa hoy apenas una centésima parte (0,97% en 2005-2007) del producto interior bruto (PIB) global de los países miembros de la OCDE. Sin embargo, la sustancial reducción con respecto a lo que significaba veinte años atrás (2,49% en el periodo 1986-1988) obedece más al retroceso del sector primario en la actividad económica en general, que a la diligencia de los estados en la reforma de las políticas agrícolas. La cultura de la subvención y el proteccionismo continúan pesando sobre la agricultura mundial, y la crisis alimentaria hace más evidente la urgencia de un cambio de modelo.
En plena resaca por la brutal escalada de los precios alimentarios, el último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sobre las políticas del sector constata que aún hoy casi una cuarta parte (el 23%) del total de los ingresos agrícolas generados en los países más desarrollados del planeta se debe a las ayudas públicas destinadas a los agricultores. En cualquier caso, se trata del tercer descenso anual consecutivo, ya que en 2005 suponía incluso el 28% y al año siguiente bajó al 26%. En cifras absolutas, el maná mundial de las subvenciones ascendió en 2007 a 258.000 millones de dólares (casi 164.000 millones de euros). Aunque el descenso de los últimos años se debe esencialmente al aumento de los ingresos agrícolas derivado del fulgurante encarecimiento de las materias primas alimenticias, los expertos destacan que se trata de la cifra más baja desde 1986, año en el que iniciaron los estudios.
"Las políticas en vigor limitan la capacidad de los agricultores para tener en cuenta las señales enviadas por el mercado, ser más competitivos e innovadores y, al mismo tiempo, para contribuir a mejorar la situación alimentaria mundial", señala el nuevo informe difundido de la OCDE, que añade nuevos datos sobre el peso y efectos de las ayudas públicas a la agricultura. El apoyo global al sector agrícola incluye las ayudas a los propios productores, las destinadas a financiar servicios agrícolas de interés general para el sector (investigación, infraestructuras, inspección, comercialización y promoción), además de las subvenciones al consumidor.
En el escenario europeo, la OCDE certifica el peso sustantivo de las ayudas públicas a la agricultura en la UE pese a la gradual reducción de los últimos años. Según estimaciones provisionales, en el 2007 ascendieron a una suma global de 98.114 millones de euros, equivalente al 26% de los ingresos brutos del sector, frente a 104.066 millones del año 2006 (31%) y 105.264 millones (32%) en 2005. En Estados Unidos, las ayudas sólo suponen hoy el 10%
La OCDE estima que la perspectiva de unos precios agrícolas elevados durante cierto tiempo, con la consecuente mejora de los ingresos de los productores, debería ser aprovechada por los políticos para "reducir las medidas que generan más distorsión y que siguen dominando la política agrícola de numerosos países". La organización se felicita por la progresiva reducción de las ayudas directas a la producción, incluido el apoyo a los precios de mercado, en favor de otros criterios como superficie cultivada o cabezas de ganado, pero constata que, a pesar de todo, casi el 60% de las ayudas movilizadas por los países de la OCDE siguen basándose en criterios de producción.
Como contrapunto, cerca del 30% procede ya de la combinación de ciertas condiciones sobre el uso de productos, la adopción de prácticas específicas y otros criterios medioambientales y sociales. "Aunque esta parte esté en progresión, se puede mejorar la eficiencia y la equidad de las políticas agrícolas vigilando que las ayudas sirvan a lograr objetivos precisos", advierte el informe.
J. RAMÓN GONZÁLEZ CABEZAS
La Vanguardia
Sindicar titulares: [Todas las noticias] - [Entorno CCOO] - [Laboral] - [Economía] - [Mundo Virtual] - [Social] - [Notas de Prensa] - [R.S.C.]