Los europeos podrán acudir a cualquier hospital de la Unión, una medida que también despierta recelos.
07-07-2008 - Los ciudadanos de la Unión Europea podrán recibir la mayor parte de los tratamientos de asistencia sanitaria en cualquiera de los 27 países miembros del bloque sin necesidad de obtener autorización previa, según un borrador de ley largamente esperado que se hizo público el miércoles.
Este plan, pospuesto durante meses debido a los temores de algunos países a que aumente a gran escala el “turismo sanitario”, mejoraría las posibilidades de ciudadanos de la UE que viven en países donde las listas de espera son largas. Pero este derecho se aplica sólo a los procedimientos financiados por la sanidad pública en los estados de los que procedan los ciudadanos, y sólo se reembolsará lo que el procedimiento cueste en ese país.
La letra pequeña del borrador también permite que los países puedan exigir a sus ciudadanos en el extranjero autorización previa antes de recibir un tratamiento con ingreso hospitalario, y algunos procedimientos externos, como operaciones de cataratas.
Las medidas, que tienen que ser aprobadas por los gobiernos y el Parlamento Europeo, se aplican a todos los ciudadanos de la UE y podrían entrar en vigor en 2010. Aunque las propuestas sanitarias pueden soliviantar algunas sensibilidades en varios estados miembros, clarificarán la ley para los gobiernos que ya se han visto obligados a reembolsar el dinero a los pacientes que viajan al extranjero y presentan una demanda ante el Tribunal Europeo de Justicia.
Según el borrador de ley, los pacientes tendrán que pagar inicialmente por el tratamiento, pero tendrán derecho a que se les reembolse el dinero, siempre que contribuyan a la seguridad social en sus países de origen. La legislación dice que los europeos deben ser tratados de forma no discriminatoria, y disfrutar de un tratamiento igual al de los nacionales del país en el que reciben la asistencia sanitaria. Según un estudio publicado el año pasado por el eurobarómetro, que monitoriza la opinión pública de la UE, el 4% de los europeos había recibido tratamiento médico en otros estados miembros a lo largo de los últimos 12 meses.
Los pacientes de las áreas fronterizas son los que con más probabilidad se pueden aprovechar del servicio sanitario de otro país. En Luxemburgo, una quinta parte de los ciudadanos ha recibido asistencia médica en el extranjero. Y según el eurobarómetro, más de la mitad de los europeos están abiertos a viajar a otro país de la UE para solicitar tratamientos médicos, normalmente con la esperanza de que sea más rápido o de mejor calidad.
Pero para los tratamientos no urgentes, primero necesitan recibir la luz verde de su asegurador. Esto cambiará en muchos casos, ya que el asegurador se verá obligado a reembolsar el dinero como si el tratamiento se llevara a cabo en casa.
En Gran Bretaña, por ejemplo, donde los servicios médicos son proporcionados por el Estado sin seguro social, el National Health Service hará el reembolso, por lo que algunos temen que esta medida resultará cara para las arcas isleñas. Pero el Gobierno británico ha obtenido bastantes exenciones para impedir un aumento significativo de beneficiarios. Algo que critica el doctor Ferry John, presidente del Comité Internacional de la Asociación Médica Británica, para quien “la movilidad de los pacientes no debe ser sólo para la gente rica y educada”.
La Gaceta
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