El cliente no ha hecho más que aprovechar la situación del mercado y ha negociado año tras año reducciones de sus primas en las renovaciones y en algunos casos ha pedido en paralelo aumento de los limites contratados. Y las aseguradoras han dicho que sí.
05-09-2008 - Justo antes del verano una importante constructora, cuyo crecimiento en los últimos años había sido vertiginoso, en parte gracias a compras y adquisiciones de otras empresas pujantes del sector, buscaba con cierta desesperación aumentar el limite asegurado de su póliza de responsabilidad civil de consejeros y directivos (D&O) sin conseguirlo. En los casos en los que alguna aseguradora presentaba una opción, se consignaba una exclusión para concurso de acreedores, que evidentemente la constructora no aceptó. La empresa consideraba insuficiente el límite contratado, como parecía demostrar su desesperada búsqueda de capacidad en el mercado. El rechazo de la mayoría de los aseguradores iba a ser premonitorio del concurso de acreedores, empresarial primero e individual posteriormente, que se avecinaba. Los directivos trataban de salvar así todo su patrimonio.
El concurso de esta empresa ha generado un innumerable número de reclamaciones contra la misma por parte tanto de los compradores de viviendas que han visto paralizadas las obras y las entregas, como de otros terceros, y a raíz de este caso las aseguradoras están recibiendo de forma importante las notificaciones de sus asegurados del concurso de sus empresas, afectando a los seguros de Consejeros. En los últimos años, ajenos a cualquier atisbo de crisis, los aseguradores han vendido estos seguros con un crecimiento anual de entre el 20 y el 25%, con reducciones de las primas de entre el 15% y el 30%.
En los cinco últimos años hemos asistido a la entrada en nuestro mercado de nuevas aseguradoras de D&O que han aportado capacidad y unas primas extraordinariamente bajas gracias al hecho de no tener una carga siniestral del pasado que les lastre. Lo malo no es que estas nuevas capacidades ganen cuota de mercado a golpe de reducir las primas –posiblemente la única alternativa ante un mercado poco leal a los aseguradores que les cubren sus riesgos y en el que la diferenciación por servicio es meramente testimonial- sino que han contagiado a las aseguradoras locales, que han entrado en una carrera frenética de reducción de primas con tal de no perder clientes y de arrebatar algunos a la competencia. El seguro de Consejeros y Directivos ha sido uno de los principales afectados por esta guerra de precios, acumulando descensos consecutivos durante casi cuatro años. Junto a ello o como alternativa, las aseguradoras han ampliado el catálogo de coberturas ofrecidas en sus pólizas, otorgando lo que hasta ahora era innegociable. Está claro que la necesidad doblega voluntades y deja de lado los criterios técnicos de suscripción, con sus lógicas excepciones.
Ante este escenario, el cliente no ha hecho más que aprovechar la situación del mercado y ha negociado año tras año reducciones de sus primas en las renovaciones y en algunos casos ha pedido en paralelo aumento de los limites contratados. Y las aseguradoras han dicho que sí.
La hasta ahora casi inexistente siniestralidad, con excepción de algunos casos sonados y del capítulo correspondiente a los gastos de defensa jurídica, no solo ha contribuido a una reducción de las primas por debajo de cualquier criterio técnicamente razonable sino que ha desprestigiado esta modalidad de seguro, cambiando la preocupación de la cúpula directiva por proteger activos y patrimonios por una mera cuestión de coste delegada a la dirección financiera. Este ha sido uno de los grandes errores de las aseguradoras que han contribuido, con la competencia feroz en la que han entrado en líneas generales, al deterioro de esta modalidad y a que los resultados de muchas compañías puedan verse gravemente afectados como consecuencia de la suscripción de una cartera desequilibrada.
Llegada la crisis a la economía española y sin que los siniestros se hayan reducido de forma general, los aseguradores hacen balance del resultado: han retenido muchos de los clientes atacados, han ganado algunas cuentas a la competencia y en términos de clientes, han crecido; pero sin embargo el crecimiento en primas no solo ha sido menor por las reducciones de las renovaciones sino que proporcionalmente al número de clientes ganados y al nivel de servicio y administración necesario, el resultado es peor. El aumento en el número de concursos de acreedores, las notificaciones que se están realizado desde hace unos meses a las aseguradoras y las reclamaciones que están por venir, auguran un mal resultado para las compañías que más capacidad han expuesto con estos riesgos. ¿Tendrán su propia crisis subprime?.
Sólo resta por ver como van a responder las aseguradoras de D&O en términos de prima ante la avalancha de notificaciones de concursos hoy, reclamaciones mañana y pagos por indemnizaciones a corto plazo.
Y lo mejor es que se anuncia ya la entrada en el mercado español de nuevas aseguradoras de D&O.
¡Lo que hay que ver!.
Jose Maria Elguero es Subdirector de MARSH
Cotizalia
Sindicar titulares: [Todas las noticias] - [Entorno CCOO] - [Laboral] - [Economía] - [Mundo Virtual] - [Social] - [Notas de Prensa] - [R.S.C.]