El secretario del Tesoro ha confirmado que el Gobierno comprará acciones preferentes en nueve de los mayores bancos del país.
15-10-2008 - Paulson ha asegurado que esta intervención, que nunca hubiera querido aprobar, servirá para combatir la falta de confianza en el sistema financiero de EEUU, “que es inaceptable”.“Son medidas decisivas para proteger el sistema financiera que debemos realizar ahora”, dijo Paulson.
El Departamento del Tesoro destinará 250.000 millones de dólares a entrar en el capital de entidades financieras solventes. Estos fondos se restarán a los 700.000 millones que la Administración republicana tenía previsto invertir en la compra de los activos ilíquidos. De este modo, el objeto inicial del plan verá reducido su presupuesto, hasta 450.000 millones de dólares. Las entidades participantes aceptarán introducir límites a la retribución de los ejecutivos. Paulson indicó que “siempre que sea posible”, el Gobierno evitará la quiebra de cualquier banco importante.
Por su parte Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, ha respaldado la nacionalización parcial de los bancos, asegurando que contribuirá a que se reactive el crédito interbancario. Bernanke ha indicado que la Fed continuará colaborando con otros bancos centrales y que no parará “hasta que la estabilidad se reinstaure”. El presidente de la Fed ha defendido el programa por el que la institución comprará papel comercial. “Esta herramienta será vital para el funcionamiento de las compañías estadounidenses”. Las primeras compras de papel comercial se producirán el 27 de octubre.
La entrada en el capital de los bancos se materializará a través de la adquisición de acciones preferentes. El Tesoro prevé repartir el grueso de los fondos (125.000 millones) entre nueve de las mayores entidades del país y el resto, entre otras entidades de menor tamaño.
Así, se espera que el Ejecutivo se convertirá en accionista de Citi, Bank of America, JPMorgan, Wells Fargo, Goldman Sachs, Morgan Stanley, State Street, Bank of New York Mellon y puede que de Merrill Lynch. Las acciones preferentes incorporarán el pago de un dividendo a favor del Tesoro. El Tesoro, así, inyectará 25.000 millones de dólares en Citigroup y en JPMorgan. Bank of America y Wells Fargo, por su parte, recibirán 20.000 millones, mientras que Goldman Sachs y Morgan Stanley contarán con 10.000 millones. A su vez, Wells Fargo recibirá 5.000 millones adicionales por la compra de Wachovia y Bank of America obtendrá el mismo importe por la adquisición de Merrill Lynch. A este importe se añadirán entre 2.000 y 3.000 millones para el Bank of New York Mellon y State Street.
Además, la Corporación Federal Aseguradora de Depósitos (Fdic) garantizará la mayoría de los nuevos préstamos interbancarios y cubrirá, de forma temporal e ilimitada, los depósitos bancarios de las cuentas que no ofrecen interés (principalmente empresariales).
El presidente de EEUU, George W. Bush, se dirigió a la Nación minutos antes de la rueda de prensa de Henry Paulson desde la Casa Blanca. Bush aseguró que con esta actualización “busca aplicar” en EEUU las medidas que el G7, el grupo de las mayores potencias económicas del mundo, decidió aplicar en sus países tras reunirse el pasado fin de semana en Washington. El presidente indicó que la entrada en el capital de los bancos es una medida “esencial a corto plazo” para garantizar la estabilidad del sistema financiero de EEUU. El Gobierno pretende que los bancos “recompren” cuanto antes las acciones preferentes que el Tesoro comprará, según Bus, que también indicó que las nuevas medidas que adoptará el Gobierno "tardarán un tiempo" en impactar en la economía del país.
Gemma Martínez
Expansión
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