El Banco de España ha defendido con vigor la nueva reforma financiera. El sábado, y ante un grupo de inversores internacionales, Daniel Pérez, jefe de la división de análisis de estabilidad financiera, explicó los aspectos más técnicos del real decreto aprobado la víspera por el Consejo de Ministros.Uno de los detalles que más interesó a los participantes fue el grado de saneamiento que implica la nueva normativa, especialmente en materia de suelo y de promociones en curso. Según comentó Pérez, las nuevas provisiones, una vez que se apliquen, conllevan la asunción de una depreciación de suelo en balance del 87%, por término medio, frente al 56% actual.Aunque el grado de cobertura que se va a pedir para este tipo de activos es del 80%, el efecto en cuanto a devaluación es mayor porque los créditos originales tenían un ratio de apalancamiento que no llegaba al 100%. Es decir, que el dinero prestado por el banco o la caja representaba tan solo una parte (entre el 60% y el 80%) de la tasación original del suelo.Así pues, cuando se cumpla con la nueva normativa, una entidad financiera podrá vender un solar con un descuento del 80% sobre la valoración original y, aun así, conseguir liberar plusvalías puesto que la cobertura era todavía superior.
Los servicios de estudios adaptan sobre la marcha sus pronósticos, superados por una recesión que golpea a la economía española con mucha más fuerza de lo que habían anticipado. El área de análisis económico de La Caixa acaba de actualizar sus previsiones. Según los expertos de la entidad, el PIB retrocederá este año un 1%, un vaticinio menos pesimista que el del Fondo Monetario Internacional (-1,7%), el Banco de España (-1,5%) o Analistas Financieros Internacionales (-1,3%).Lo más novedoso del pronóstico de La Caixa es su estimación de lo que ocurrirá con las cuentas públicas. El Banco de España y algunos servicios de estudios privados, como Analistas Financieros Internacionales, dan por hecho que el nuevo Gobierno del PP mantendrá el compromiso de déficit pactado con Bruselas, fijado en el 4,4% del PIB este año, aun cuando el punto de partida es mucho más exigente: 2011 cerró con un déficit superior al 8%, cuando se preveía un 6%. La Caixa asume también que habrá nuevas medidas de ajuste fiscal, además de las anunciadas a finales de diciembre y valoradas en 15.000 millones. Pero cree que, con la nueva recesión ya en marcha, no se bajará del 5,5% del PIB.
El presidente de Bankia, Rodrigo Rato, ha admitido ayer el interés del banco que preside por hacerse con Unnim, la entidad resultante de las cajas regionales catalanas y que fue nacionalizada en noviembre a cambio de un euro tras recibir unos 950 millones de euros en ayudas. Junto a BFA-Bankia, todas las grandes y medianas entidades españolas han pedido informes al Banco de España para preparar una eventual oferta por esta entidad.En declaraciones a los periodistas tras reunirse con el presidente de la Ciudad, Juan Vivas (PP), el delegado del Gobierno y un grupo de empresarios locales, Rato ha confirmado que Bankia está "estudiando" la posibilidad de hacerse con una de las entidades nacionalizadas, Unnim, "tal y como ya le hemos hecho saber al Banco de España". Esto ha sido posible después de que el Gobierno levantara el veto que impedía a las entidades con ayudas a lanzar ofertas.
Una de las cuestiones más relevantes de la reforma financiera es a qué precio recibirán las entidades la ayuda pública en forma de bonos convertibles contingentes (conocidos como CoCos en la jerga financiera). "Habrá que negociarlo con Bruselas. La referencia de lo que se paga por las anteriores ayudas, las participaciones preferentes (el 7,75% anual), es de hace dos años...", admitieron ayer fuentes del Ministerio de Economía, dando a entender que los nuevos activos serán sensiblemente más caros. Sobre la posibilidad de que las entidades canjeen las actuales participaciones preferentes (que no tienen vencimiento) por los CoCos que computan como capital, responden: "No parece negativo si se comercializan bien".
El Ministerio de Economía, ideólogo de la reforma financiera, cree que las entidades con ayudas públicas (Bankia, Banca Cívica o el Grupo BMN), no deberían participar en compras de competidores. Fuentes oficiales de Economía afirmaron ayer: "Lo que se busca con la reforma financiera es crear entidades viables. El mercado podría tener dudas de que se logre este objetivo si una entidad con ayudas compra otra". Las declaraciones de Economía se produjeron horas después de que el presidente de Bankia, Rodrigo Rato, admitiera públicamente su interés por hacerse con Unnim, la entidad resultante de la unión de tres cajas regionales catalanas (Sabadell, Terrassa y Manlleu) y que fue nacionalizada en noviembre tras recibir 950 millones en capital.
Entra en Twitter
[Todas las noticias] - [Entorno CCOO] - [Laboral] - [Economía] - [Mundo Virtual] - [Social] - [Notas de Prensa] - [R.S.C.]