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Reclaman, así mismo, a los partidos políticos parlamentarios y al gobierno la máxima firmeza ante la falta de voluntad política real, puesta de manifiesto en estas elecciones, por parte del Presidente Obiang para instaurar un proceso de democratización creíble en el país, así como el apoyo y el compromiso con las organizaciones democráticas de Guinea Ecuatorial
Reunidos en Madrid los partidos y organizaciones sociales siguientes, miembros de la Plataforma de Apoyo a la Democracia en Guinea Ecuatorial : PP, IU, CDC, CCOO, UGT y Asodegue, para analizar el proceso electoral habido en Guinea, quieren trasladar a la opinión pública las consideraciones siguientes:
El proceso electoral que se ha desarrollado en los últimos meses en Guinea ha estado plagado de irregularidades en todas sus fases. Como en experiencias anteriores, pese al esfuerzo de los partidos democráticos, las autoridades ecuatoguineanas han ido sembrando el fraude desde la renovación del censo electoral hasta el recuento final de los votos. Durante el periodo previo a las elecciones, y con distintos pretextos, el gobierno ha llenado de militares las calles de las principales ciudades del país, buscando crear un clima de intimidación. El decreto de convocatoria de las elecciones, contravenía la Ley Electoral y modificaba las circunscripciones de Malabo y de Bata para impedir el avance de las formaciones democráticas; adelantaba, además, en año y medio, las elecciones legislativas. Para la campaña electoral el gobierno y su partido, el PDGE, han organizado grupos de reventadores, encuadrados por ministros, embajadores o parientes directos del dictador, que han impedido, de manera sistemática, la celebración de actos públicos en buena parte del país, sobre todo en la Región Continental. Las amenazas contra quienes acudían a los mítines de la oposición se acompañaron en algunos casos, siempre en Río Muni, de coacciones graves a los candidatos opositores y de la presencia de individuos armados.
El día de la votación, el pasado 4 de mayo, las autoridades organizaron todas las modalidades del fraude: voto público (exhibición del voto por los partidarios del gobierno que delata a quienes votan a la oposición); voto dirigido y voto múltiple, consentido e inducido por los presidentes de las mesas (todos militantes del PDGE); "voto familiar" (el cabeza de familia vota por todos sus parientes, presentes o ausentes, algunos con residencia fuera del país); voto transeúnte (personas que recorren una determinada ruta votando en todos los colegios electorales); ausencia de papeletas de la oposición; adelanto de las elecciones a la madrugada del día 4 en las que los jefes de poblado votan, según una lista, por la mayoría de los habitantes de su jurisdicción; coacción y expulsión posterior de la gran mayoría de los interventores de los partidos de la oposición... A todas estas irregularidades hay que añadir las habidas en el recuento y la posterior "gestión" de los resultados por parte de la Junta Electoral que ha anunciado finalmente unos datos contradictorios con los adelantados por ella y los calculados por los partidos democráticos. No ha existido la posibilidad de presentar reclamaciones o recursos ante la Junta Electoral que sólo ha funcionado por medio de su Presidente y Vicepresidente, ambos miembros del gobierno.
El gobierno ecuatoguineano ha intentado hacer el silencio en torno a todas estas arbitrariedades negando el visado de entrada en Guinea a todos los periodistas españoles que lo solicitaron, lo que fue denunciado hace pocos días por la Federación Internacional de Periodistas
El resultado final, que supone un claro retroceso en el proceso democrático guineano, había sido preparado desde las más altas jerarquías del país. En Guinea Ecuatorial es imposible, o muy precario, el ejercicio de las libertades básicas de expresión, organización, reunión y desplazamiento. Sin embargo, en los últimos años, gracias al empeño de los demócratas guineanos, era creciente la presencia de algunas de sus organizaciones en la vida política del país. Convergencia para la Democracia Social (CPDS), pese a contar tan sólo con dos diputados en la Cámara de Representantes del Pueblo, ejercía una clara labor de denuncia de los abusos del régimen que encontraba cada vez más eco entre la población. Acción Popular de Guinea Ecuatorial (APGE) ha celebrado un congreso de refundación que confirmaba su presencia en todos los distritos del país. Las fracciones democráticas de Unión Popular (UP) consiguieron hace apenas unos meses desbaratar las maniobras de apropiación del partido por parte de los simpatizantes del régimen ganando una Convención que sabían previamente amañada. Todo esto, que parecía conducir a un pluripartidismo de hecho, ha resultado excesivo para el general Obiang que ha ordenado una parodia de proceso electoral para atribuirse casi el 100 % de los votos y 99 de los 100 diputados de la Cámara.
Ante esta situación, las organizaciones firmantes de este comunicado, quieren alertar a todas las formaciones sociales y políticas de nuestro país sobre los sucedido en Guinea Ecuatorial, animándolas a aumentar sus esfuerzos de solidaridad para con el pueblo y las organizaciones democráticas guineanas; reclaman, así mismo, a los partidos políticos parlamentarios y al gobierno la máxima firmeza ante la falta de voluntad política real, puesta de manifiesto en estas elecciones, por parte del Presidente Obiang para instaurar un proceso de democratización creíble en el país, así como el apoyo y el compromiso con las organizaciones democráticas de Guinea Ecuatorial.
CCOO
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