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Pasan los meses y la incertidumbre pervive en los mercados. Con este
panorama, las entidades continúan sacando a sus escaparates nuevas
ofertas con las que intentan conseguir la ansiada liquidez. Una vez
más, su oferta se centra en productos defensivos que prometen
rentabilidades atractivas de forma fácil a los ahorradores.
Las
novedades que han salido al mercado tienen factores en común. En su
mayoría, están ligados a la evolución de algún tipo de índice o de
acciones y además, ofrecen rentabilidades en un periodo corto de
tiempo. Sin embargo, José María Luna, director de análisis de Profim,
recuerda que, antes de contratar, es conveniente leer la letra pequeña,
porque no siempre son tan defensivos como parecen y tampoco suelen ser
tan rentables (ya que su plazo raras veces es de un año, periodo en el
que se conseguiría el TAE real que anuncian).
Además, Luna
recomienda evitar los productos muy enrevesados y que no estén
referenciados a activos correlacionados. “A veces los productos están
ligados a valores que no tienen mucho que ver entre sí y para que se dé
el caso de que la evolución de todos ellos sea positiva tiene que
producirse casi una carambola”.
Un ejemplo de ello es el
depósito Suma y Sigue de Banesto. La rentabilidad del 50% de la
inversión está vinculada al comportamiento de una cesta de acciones
–BBVA, Telefónica, E.on y Nokia– durante 30 meses. Sin embargo, el
gancho con el que se intenta atraer al cliente es que la otra mitad de
la inversión se retribuye a un tipo fijo del 8% TAE a un plazo de 6
meses (lo que se traduce en una rentabilidad real de un 4%).
El
producto se contrata a partir de un importe mínimo de 600 euros y hasta
un máximo de 300.000 euros. Por otra parte, también se puede destinar
la otra mitad a un depósito referenciado a la subida del dólar frente
al euro a 36 meses. En este caso, si al vencimiento, la moneda de EEUU
ha tenido una apreciación sobre el euro, se devolverá al cliente el 50%
del capital.
Existen otros productos que incluyen
condicionantes adicionales para los inversores. A modo de ejemplo,
algunas entidades hacen obligatoria la contratación vía telefónica o a
través de Internet, o incluso venden el producto siempre y cuando se
contraten otros específicos de la firma. La contratación on line es el
requisito del nuevo depósito que ha lanzado al mercado Caja Duero.
Denominado
Net Duero Premier ofrece una rentabilidad del 7% a tres meses (su
rentabilidad real es de un 1,75% en el periodo). Además, sólo podrán
contratarlo los clientes que realicen incrementos de saldos (a través
de cheques, efectivo o transferencia).
Otros productos
En
el último mes, continúa ampliándose la lista de entidades que han
incluido en su oferta un fondepósito (fondos de inversión que invierten
en depósitos de entidades financieras). Ahora, Caixa Catalunya busca
con su CC Fondepósito F1 captar a nuevos ahorradores. Su inversión se
centra en depósitos bancarios con un vencimiento no superior a doce
meses.
El porcentaje de depósitos que mantenga en su cartera
será superior en todo momento al 60%. Los expertos afirman que con
estos productos se debe tener muy en cuenta la diversificación de los
depósitos en los que invierte y la fiabilidad de la entidad a la que
pertenezcan. También hay sitio en el mercado para productos más
curiosos.
Caixa Terrassa ha sacado un depósito vinculado a la
gestión del agua cuyo rendimiento está referenciado a la evolución de
los valores de las principales empresas multinacionales del sector
(Veolia Environnement, United Utilities, Suez y Kurita Water
Industries).
Su rendimiento inicial es de un 8,5% TAE a doce
meses, (siempre que ninguna de las cuatro compañías baje más de un
10%). Además, los inversores que lo contraten recibirán dosificadores
de agua para sus casas que les permitirán ahorrar un 50% del consumo.
Otras
entidades intentan seducir a los clientes con rentabilidades en forma
de regalos. Caja Sur, por ejemplo, ha lanzado el depósito Primeras
marcas que pretende dar respuesta a aquellos ahorradores que prefieren
obtener una remuneración en objetos, más que en capital.
Desde
seis meses y hasta dos años, a partir de 750 euros, los inversores
optan por escoger un producto de un catálogo donde se incluyen objetos
de consumo de alta gama. En función de su elección el tipo de depósito
será de una forma u otra. A modo de ejemplo, para conseguir una
impresora Canon el cliente deberá abonar un importe de 10.000 euros a
seis meses. El cliente obtendría el producto por un valor de 160 euros
(que es la rentabilidad real del depósito).
Los expertos
aseguran que es importante comparar los precios a los que el producto
está en el mercado y ver la rentabilidad de otros depósitos parecidos.
El depósito naranja de ING, por ejemplo, tiene una rentabilidad de 180
euros para el mismo capital durante el mismo periodo de tiempo, con los
que el cliente podría comprar la impresora y le sobrarían 20 euros.
Diana Esperanza
Expansion
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