![]() |
Federación
de Servicios |
Cuarenta años después la situación es insostenible.
El bloqueo económico impuesto por la comunidad internacional en
respuesta a la victoria de Hamas en las elecciones palestinas de 2006
está teniendo unos efectos devastadores sobre la población de la Franja
de Gaza, que ve cómo sus condiciones de vida se deterioran
progresivamente.
En el año 1948 (Al Nakba,
"la catástrofe") los palestinos se vieron obligados a abandonar sus
tierras, entre ellos mi familia, debido a la brutalidad de las bandas
sionistas (que luego evolucionaron hacía el ejército israelí) que
cometieron numerosas masacres. Como resultado de Al Nakba,
la mayoría de los palestinos tuvieron que huir o fueron desplazados a
los países vecinos, como Cisjordania, bajo mandato jordano, o Gaza,
bajo mandato egipcio. La Sociedad de Naciones (más tarde Naciones
Unidas), bajo la presión de los recién liberados países árabes y de la
ex Unión Soviética, determinó numerosas resoluciones que recogían los
derechos y compromisos por parte de israelíes y palestinos, que no se
llegaron a aplicar debido a la negativa de los mismos líderes árabes y
palestinos y de Israel.

En el año 1967 tuvo lugar la Guerra de los Seis Días
entre Israel y los ejércitos de Egipto y Siria; éstos fueron derrotados
y el ejército israelí ocupó Cisjordania y la Franja de Gaza en lo que
conocemos como Al Naksa ("el retroceso"). Israel
declaró que todos los palestinos que residían en esas dos zonas y que
se encontraban en ese momento en el extranjero no podían regresar a sus
casas, originándose la segunda oleada de refugiados; mis padres, como
otros tantos, fueron por segunda vez expulsados y refugiados de sus
tierras. Desde su ocupación, Israel ha controlado totalmente Gaza tanto
a través de sus colonos (expulsados en el año 2005) como de sus
múltiples incursiones y ataques a la población civil por tierra, mar y
aire.
Los llamados "procesos de paz" no satisfacían las
demandas de los palestinos, lo que provocó el arranque de la primera
Intifada en 1987, que terminó con los Acuerdos de Oslo en 1993 y con la
formación de la Autoridad Palestina. Pero los acuerdos fueron en
detrimento de los palestinos, e Israel, que no cumplía ninguno de
ellos, comenzó a imponer por "razones de seguridad", medidas injustas
como la prohibición a los ciudadanos de Gaza de trabajar en Israel.
En el año 2000, a partir de una visita del ex primer
ministro Ariel Sharon a la explanada de las mezquitas en Jerusalén, uno
de los lugares más sagrados del Islam, se originó la segunda Intifada,
hecho que evidenció que el llamado "proceso de paz" estaba más lejos
que nunca.
La victoria de Hamas
En enero de 2006 se llevaron a cabo las elecciones al
Consejo Legislativo Palestino (PLC) con unos resultados sorprendentes:
la victoria absoluta de Hamas. A pesar de la presencia de observadores
internacionales y de la clara transparencia democrática de las
elecciones, la comunidad internacional no aceptó los resultados por ir
en contra de sus intereses. Personalmente no me sorprendió la victoria
de Hamas por diferentes razones:
• La gran campaña pre-electoral que incluía visitas a
domicilio para ganar el voto de las mujeres ante la desastrosa y poco
organizada campaña de Al Fatah. • El voto de castigo por parte de los
miembros de Al Fatah a sus dirigentes por no haber cumplido con ninguna
de las promesas y expectativas del pueblo.
• Desde su creación, la Autoridad Palestina había sido dirigida por Al
Fatah hasta sumergirse en la corrupción; los palestinos decidieron
votar a Hamas con la esperanza de eliminar la corrupción y de mejorar
sus condiciones de vida.
• Hamas es uno de los principales movimientos políticos palestinos que
ha hecho frente a Israel desde sus inicios y en la primera Intifada,
siendo para muchos líder indiscutible de la segunda.
El presidente palestino Mahmoud Abbass nombró a Hamas
para formar un gobierno de coalición pero los dirigentes de Al Fatah,
junto a otras facciones políticas minoritarias, se negaron. Hamas formó
su propio gobierno, aceptado por Abbass y el PLC pero sin contar con el
apoyo de la comunidad internacional, que financiaba con ayuda externa
al antiguo Gobierno de Al Fatah pero que no tenía ninguna intención de
hacerlo con el nuevo. La comunidad internacional e Israel impusieron
una serie de sanciones económicas, el famoso bloqueo al Gobierno de
Hamas, suspendiendo cualquier tipo de ayudas y reteniendo Israel los
ingresos fiscales palestinos, entre 35 y 50 millones de dólares al año,
convencidos de que de esta manera Hamas se vería tan presionada que
renunciaría al gobierno.
Israel llevó a cabo un interminable asedio a los
palestinos, especialmente en la Franja de Gaza, prohibiendo la libertad
de movimiento de personas y mercancías de dentro y de fuera de la
Franja, disparándose así los niveles de desempleo y pobreza.
La vida en Gaza
La Franja de Gaza es una pequeña franja de tierra
rodeada por Israel en el Norte con su muro del Apartheid, por el Este
con la valla eléctrica, por el Oeste con el mar Mediterráneo y con
Egipto por el Sur, por lo que se ha convertido en la cárcel al aire
libre más grande del mundo con 41 km. de largo y entre 10 y 14 de
ancho. Con el buffer que impuso el ejército israelí (aproximadamente
unos 2 km. por cada lado) la Franja se ha hecho aún más pequeña. Aquí
residen aproximadamente un millón y medio de personas, de las cuales un
69 por ciento son refugiadas.
Mi colega el doctor Basam Abu Hamad escribió hace unos meses:
"El bloqueo de la Franja de Gaza supone
un castigo colectivo injustificado. El número de personas que viven en
el umbral de la pobreza se ha duplicado, y casi diría que triplicado,
desde el 2006, con más de un millón de personas según la Coordinación
de Asuntos Humanitarios de la OCHA a lo largo del año 2007: sólo en el
primer semestre del año, el 58 por ciento de los palestinos vivía bajo
el umbral de la pobreza y el 30 en situación de extrema pobreza. La
prestación de servicios básicos por parte de las instituciones
palestinas se vio seriamente socavada y la economía se redujo
alarmantemente, contribuyendo a la violencia entre facciones políticas,
sin precedentes e inimaginables para los palestinos, con la ola más
grande de violencia en junio del 2007.
La política actual del Gobierno Israelí
garantiza, según el Grupo Internacional de Crisis, el "no desarrollo,
no prosperidad y la crisis humanitaria" de la Franja; desde entonces,
los palestinos viven más inseguros y empobrecidos que nunca, con una
situación que no para de empeorar. El Gobierno israelí no permite
prácticamente el paso de productos básicos, a excepción de algunos
alimentos y medicamentos, y tampoco permite la entrada ni la salida de
sus ciudadanos. Estas acciones han tenido un impacto adverso en casi
todos los sectores, especialmente del agua, electricidad, salud,
agricultura y medio ambiente, etc. Según el Programa Mundial de
Alimentos (PMA) los ciudadanos de Gaza se están convirtiendo en la
población más dependiente de ayuda exterior del mundo con un 75 por
ciento de población que ya es parcial o totalmente dependiente de la
ayuda humanitaria y de productos de emergencia, como medicamentos. La
imposibilidad de importar materias primas para los sectores de
industria y construcción ha agravado la brusca pérdida de mercados de
exportación, con unos 65.000 trabajadores despedidos, con unas 450.000
personas a su cargo (según OCHA en el 2007).
Todas estas condiciones han repercutido
negativamente en la situación socioeconómica y el estado de salud de la
población, con el aumento de la pobreza y de las enfermedades
originadas por ésta (como la malnutrición), el desempleo, el deterioro
de los indicadores de salud pública y la disminución de la capacidad de
la Autoridad Palestina de pagar los sueldos a sus empleados que
llevaron a cabo numerosas huelgas que afectaron a las organizaciones e
instituciones de salud, educación, etc. Para hacer frente a estas
huelgas, se llamó a muchos voluntarios que sustituían a los
trabajadores, evidenciando que la lealtad política era más importante
que la productividad. Una señal preocupante es la creciente
desintegración del tejido social y de la pérdida de valores en la
sociedad palestina, con la distorsión de la visión nacional (Tunnel
Vision)".
El futuro
En la Franja de Gaza ningún palestino hace planes para
el futuro. Con la separación política entre Al Fatah y Hamas, que ha
agravado más la separación geográfica de Cisjordania y Gaza, y el
aislamiento internacional, se han cumplido los sueños de Israel de ver
a los palestinos enfrentados, divididos y cada vez más debilitados.
En Yemen, la mayoría de palestinos perdieron totalmente la fe en sus
dirigentes, debido a la extremadamente fría respuesta de ambas partes a
la firma de los acuerdos de reconciliación. Cuando se firmaron los
acuerdos en la Meca, la mayoría de palestinos salieron a la calle a
celebrarlo, falsamente optimistas; no fue éste mi caso ya que dejé de
confiar en ambos lados. Aun así, tengo la esperanza de que los
palestinos llegaremos a la reconciliación y de que, a pesar de la
separación geográfica, más distante que nunca debido a la separación
política entre Al Fatah y Hamas, los palestinos de las dos zonas
recuperarán el sentimiento de pueblo unificado contra las medidas
terroristas, brutales e injustas de Israel.
Los palestinos no sólo somos de Al Fatah o de Hamas,
hay muchas otras pequeñas facciones políticas, además de personas
independientes que como yo tenemos mucho que decir. Esta separación
política no puede durar mucho tiempo, es insostenible, y llegará un
momento en que el pueblo palestino se rebelará contra Al Fatah y Hamas
para lograr un cambio.
Está claro que con las medidas injustas impuestas por
Israel en la Franja de Gaza así como la pasividad de la comunidad
internacional, que mira y calla ante lo que hace el Gobierno israelí,
el futuro es incierto. Llegamos a pensar que Israel acabará
consiguiendo que los ciudadanos de Gaza pasemos a ser egipcios y los de
Cisjordania que pasen a ser jordanos, medidas que nos aterran y que
consideramos peores que las técnicas utilizadas en 1948; es lo que aquí
llamamos la "transferencia", estrategia soñada y adoptada por algunos
ideólogos de la extrema derecha sionista, partidos políticos y
activistas.
Los EE UU son los principales mediadores en el proceso
de paz entre israelíes y palestinos, proceso que no tiene ningún tipo
de futuro ya que Israel nunca cumple con sus acuerdos ni respeta los
Derechos Humanos de los palestinos. Nadie contempla la formación real
de un Estado palestino independiente con las fronteras anteriores al
1967, el derecho al retorno de los refugiados, reconocer Jerusalén como
la capital de Palestina y la libertad de los miles de prisioneros
palestinos que cumplen condena en las cárceles de Israel.
El peligroso ciclo de violencia no parece que vaya a
detenerse y el pueblo palestino, especialmente en la Franja de Gaza,
seguirá sufriendo hasta que la comunidad internacional actúe para
frenar la violencia y el terror de nuestro día a día ya que somos el
blanco perfecto para las operaciones y ataques israelíes debido a que
nos encontramos encerrados en una cárcel, en su cárcel.
Riyad al Adassi es coordinador de la Union Health Work Comittees en Gaza. Artículo traducido del inglés para Pueblos por Mireia Gallardo. Este artículo ha sido publicado originalmente en el nº 32 de la Revista Pueblos, junio de 2008.
| Cristino
Martos, 4 28015 Madrid |
Tel 91 540
92 82 Fax 91 548 28 10 |
Adherida
a
|