![]() |
Federación
de Servicios |
Pero no es el único mal que ataca al gestor aeroportuario, que lucha en otro campo de batalla, el tráfico de pasajeros, que retrocedió un 1,8% en junio, por primera vez desde los atentados del 11-S.
La caída es un reflejo de que los tiempos de bonanza han terminado para un sector, el aéreo, que ha vivido cinco años de fuerte crecimiento. Y, lo que es más significativo, es el primer descenso experimentado en un mes de junio, el que marca el inicio de la temporada de verano, desde hace 2002.
Billetes
El precio del crudo, que ha crecido más de un 50% desde enero, y su impacto en los billetes está castigando a las aerolíneas, que ven cómo se aleja la salida del túnel y pierden fuelle frente a otras opciones, como la puesta en marcha de las nuevas líneas del AVE.
Aena se ha convertido en el mayor grupo aeroportuario del mundo por volumen de pasajeros, con 210 millones en 2007, frente a la británica BAA (controlada por Ferrovial), anclada en los 155,7 millones. Pero, ¿qué mantiene a flote una compañía que facturó 2.640 millones de euros en 2006 (el último ejercicio disponible), pero que no detalla las cifras por aeropuertos?
La respuesta son cinco nombres (Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca, Málaga y Alicante), cuyos aeropuertos concentraban, en 2004, el 88% de las ganancias operativas, que ascendieron a 390 millones de euros, con unos ingresos de 921 millones. Según los datos de dicho ejercicio, sólo la mitad de los 47 centros de Aena ganaban dinero, a tenor de los ingresos aéreos y excluyendo la facturación de las tiendas.
Entonces, una veintena de aeródromos estaba en números rojos, pero sus pérdidas se compensaban con las ganancias de los grandes centros aeroportuarios. Barajas y El Prat iluminaban la senda del beneficio para Aena y recibieron, respectivamente, 52,1 millones de pasajeros y 32,8 millones en 2007.
Deuda
La tornas han comenzado a cambiar con el incremento del precio del fuel y la desaceleración del consumo, que, en el caso de mantenerse, podría provocar que los principales aeropuertos no generen recursos ni para financiar las deudas contraídas en su plan de inversión (6.000 millones en Madrid y 4.600 millones en Barcelona), ni para compensar las pérdidas de otros centros.
Por otra parte, la privatización parcial anunciada por el Gobierno el pasado 23 de junio es un punto de fricción entre la empresa y sus trabajadores. No hubo sorpresas en la reunión celebrada ayer entre Aena y los sindicatos, que se saldó con un rechazo frontal contra la entrada del sector privado y las autonomías en el modelo de gestión de los aeropuertos.
Los sindicatos han advertido de que no admitirán una fórmula que no garantice la mayoría absoluta del capital público estatal. Aseguran que el sistema funciona y creen que “la entrada del capital privado tiene poco que aportar, como demuestra el caso de BAA en Reino Unido”. El Ejecutivo tiene, en el sector aéreo, una asignatura pendiente de la que examinarse a la vuelta de vacaciones.
Y. Blanco
Expansion
| Cristino
Martos, 4 28015 Madrid |
Tel 91 540
92 82 Fax 91 548 28 10 |
Adherida
a
|