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El riesgo de quiebra del Hypo Real y de Fortis obliga a Europa a tomar medidas de urgencia

Con la crisis ya instalada en el sector financiero europeo, los máximos dirigentes de los 27 intentarán en sus reuniones de hoy y mañana acordar contrarreloj nuevas medidas comunes para minimizar el riesgo real de quiebra de nuevos bancos.


Los rescates del Hypo Real State y de Fortis han sido un aviso para los gobiernos, que cada vez tienen más claro que es necesaria una actuación conjunta. El cómo hacerlo es lo que se debatirá hoy en la reunión del eurogrupo, a la que le sucederá mañana el Ecofin, con los ministros de economia de los 27. De momento, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido parecen haber alcanzado un principio de acuerdo para elaborar estos rescates, al tiempo que advirtieron de que los dirigentes de aquellas empresas a las que el Estado tenga que salvar "serán sancionados". Y también parece existir consenso en cuanto a la necesidad de aumentar las garantías de los depósitos, algo en lo que el ministro británico de Economía coincide con Angela Merkel y el presidente de la UE. Precisamente Durao Barroso ha sugerido elevar hasta los 40.000 euros las garantías. Pero de momento Alemania ya se ha unido a irlanda en su decisión unilateral de garantizar los depósitos de todos los clientes.


Ya en la
reunión del G4, el presidente de turno de la Unión Europea, Nicolás
Sarkozy, dejó claro que hay que "sentar las bases de un capitalismo
empresarial y no del especulador, un nuevo mundo en el que la gente
pueda tener confianza".


Los
Veintisiete tienen en cualquier caso esta semana una prueba de fuego
para ver si son capaces de encontrar una solución común a la crisis
financiera, una vez que han constatado que las entidades europeas no
van a salir indemnes de ella y que son necesarias medidas políticas
para devolver la normalidad a los mercados.


Ya
no cabe duda de que la crisis financiera no es patrimonio exclusivo de
EEUU, tras ver cómo varios gobiernos europeos han tenido que salir al
rescate de entidades que, afectadas por las turbulencias y por la
pérdida de confianza de los inversores, se encontraban al borde de la
quiebra.


de momento echando
la vista atrás nos encontramos que el Reino Unido ha nacionalizado
Bradford & Bingley para posteriormente vendérselo al santander,
Alemania ha tenido que habilitar 35.000 millones de euros para salvar a
Hypo Real Estate; Francia, Bélgica y Luxemburgo inyectarán 6.400
millones a Dexia, y el gigante Fortis ha acabado siendo troceado por
los gobiernos de Holanda, Bélgica y Luxemburgo en un último movimiento
para evitar su naufragio.


En
medio de este temor y con la marejada bursátil, Irlanda decidió
garantizar todos los depósitos bancarios de los seis bancos más grandes
del país, lo que provocó una huída de capital masiva del reino Unido
hacia su isla vecina. Una consecuencia que ha provocado un fuerte
rechazo entre varios países de la UE, que urgen a que este tipo de
decisiones se tomen de forma coordinada. sin embargo, poco después de
la reunión del G4, el gobierno alemán anunció que los depósitos de los
ciudadanos alemanes también quedarán garantizados.


De
momento ya se oyen cada vez más voces asegurando que no se va a
permitir la caída ni el contagio del conjunto de la banca. El ministro
de economía británico, Peter Darling aseguró que se darán "grandes
pasos" para ayudar a bancos con problemas con el fin de estabilizar el
sistema


financiero.


Desde
Bruselas, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao
Barroso, ha insistido en los últimos días en que una crisis tan grave
como la actual no puede resolverse con medidas a escala nacional y en
que, para garantizar la estabilidad y restaurar la confianza en la
economía europea, es fundamental que los 27 hablen con una sola voz.


Lo
importante es saber hasta dónde puede llegar esa coordinación, y si los
intereses individuales se podrán dejar atrás por una vez.


Cumbre de los poderosos


Parece
que el encuentro que ayer reunió en París a los líderes de Francia,
Alemania, Reino Unido e Italia y al que también asistieron Durao
Barroso y los presidentes del BCE, Jean-Claude Trichet, y del
Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, sentó algunas bases de esa estrategia
común, pero está por ver si es posible poner de acuerdo al resto de
Estados miembros en torno a los mismos principios. Y precisamente el
encuentro mensual de ministros de Finanzas de los 27, que tendrá lugar
el martes en Luxemburgo, será la primera ocasión para comprobarlo.


La
situación económica es el punto principal de la agenda del Ecofin y
también de la reunión que celebrarán el día anterior los ministros de
la eurozona (Eurogrupo).


En
la minicumbre organizada en París por el presidente francés, Nicolas
Sarkozy, los cuatro miembros europeos del G8 estuvieron de acuerdo en
hacer lo necesario, a corto plazo, para evitar quiebras bancarias en la
UE, con medidas a escala nacional pero en coordinación con el resto de
Estados miembros.


También
consideraron que la Comisión Europea deberá mostrar "flexibilidad" en
la interpretación de las reglas de la competencia al examinar las
inyecciones de dinero público. Las cuatro potencias se comprometieron,
asimismo, a analizar el papel de los directivos de las entidades que
sean objeto de asistencia pública.


A
más largo plazo, apostaron por revisar el sistema de funcionamiento del
sistema financiero global, adaptando la regulación a los cambios que ha
sufrido en los últimos años y reforzando el papel de las instituciones
internacionales.


Intereses contrapuestos


A
pesar de la preocupación generalizada por los efectos de la crisis, en
el encuentro del martes se volverá a poner de manifiesto la dificultad
de que 27 Estados miembros que en ocasiones tienen intereses
contrapuestos pacten pautas comunes de actuación.


Los
ministros deben discutir la propuesta de la Comisión Europea para
modernizar la regulación de las entidades aseguradoras, que prevé
nuevos requisitos de solvencia y la creación de "colegios de
supervisores" encargados de controlar a las compañías que operan en
varios Estados miembros.


Por
el momento, la iniciativa tiene escasas posibilidades de salir
adelante, dado que España y otros once países -que forman una minoría
de bloqueo- se oponen frontalmente a este modelo de supervisión,
temerosos de ceder las tareas de vigilancia de entidades que operan en
su territorio a la autoridad donde está la sede de la compañía.


Estrella Digital


Fecha artículo: lun 06 oct 2008 06:00:41 CEST - URL: http://www.comfia.info/noticias/44784.html
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