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¿Pero qué diablos es una red social?

Desde hace un cierto tiempo, todo tiene que ver con redes sociales. Me llaman de sitios para hablar de redes sociales, de su impacto en las cosas más variadas desde las empresas hasta el marketing o el desempleo; redes sociales verticales, horizontales y seguramente también oblicuas.

Pero… ¿tiene todo el mundo claro lo que es una red social? El sábado, en el XIII Congreso de Jóvenes Empresarios celebrado en Coruña tuvimos la oportunidad, en una mesa redonda moderada por Juan Freire y en la que estuvimos Genís Roca, Carlos Barrabés y yo mismo, de darle una cierta pensada ordenada al asunto, y la cuestión no es para nada trivial.

La confusión arranca con la mezcla de dos términos: red social y servicio de red social.
Parece obvio, pero mientras las primeras son estructuras sociales
formadas por nodos unidos por una serie de interdependencias, los
segundos son herramientas habitualmente basadas en la web y destinadas
a construir comunidades de personas que comparten intereses comunes o
tienen interés en explorar los intereses y actividades de otros. Se
trata, como diríamos en biología, de una confusión entre órgano y
función. Y el caso es que cuando te llaman para hablar de estos temas,
el que lo hace no tiene en muchas ocasiones claro si quiere que lo
enfoques a las redes sociales, tan antiguas como la Humanidad, o a las
herramientas online destinadas a gestionarlas. Un enfoque inadecuado da
lugar bien a conversaciones amplias y generalistas, o a consejos
coyunturales concretos en plan “métase usted en Facebook que es la que
se lleva en USA, o haga publicidad en Tuenti, que arrasa entre el
público joven en España”.


La confusión continúa cuando introducimos herramientas concretas:
servicios de red social como tales son, claramente, herramientas
destinadas a gestionar una base de datos de nodos y relaciones, sea de
manera horizontal o multipropósito (las citadas Facebook o Tuenti, pero
también MySpace, Bebo y muchas más) o vertical (desde LinkedIn, Xing o
Viadeo en el ámbito profesional, hasta Match.com y otras en el de las
relaciones personales y la búsqueda de pareja; así como infinidad de
“cortes” en función de cualquier tipo de actividad o interés, como
Moterus para interesados en las motos). Redes en las que las pautas de
comportamiento varían entre la replicación de la red existente en la
vida offline y el descubrimiento de nuevos contactos, con
mayor o menos “promiscuidad social” en función del interés o
enfoque.Los jóvenes suelen ser más selectivos, y aceptan en su red
únicamente a quienes de verdad forman parte de su red en la “vida
real”, mientras que los adultos suelen acabar, bien por
convencionalismos sociales o por gestión descuidada, redes de baja
calidad en las que en muchas ocasiones no tienen ni idea de quién es
ese contacto que están agregando.


Sin embargo, en las listas de “redes sociales” suelen aparecer
muchos otros servicios, como Flickr: ¿Es Flickr una red social?
Claramente no. Flickr es un sitio para subir fotos, independientemente
de que posea prestaciones de red social que permiten a sus usuarios
manejar los privilegios que otorgan a la visualización de las mismas
entre los niveles de familia, amigos, contactos y general. ¿Es Twitter
una red social? No más allá de lo que supondria calificar como red
social al teléfono o al correo electrónico: herramientas que nos
permiten gestionar un canal de comunicación de una manera más o menos
ordenada. ¿Y Digg o Menéame? Sí, en el sentido en que utilizan una red
social para priorizar, con la opinión de sus usuarios, unas noticias
sobre otras. Pero la función, a pesar de las conversaciones que se
generan en los comentarios, no es la de red social, sino la de medio de
información.


En ese sentido, la tendencia de dotar de una capa de red social a
todo tipo de servicios es creciente, porque suele otorgar interesantes
ventajas a quien lo hace. No es lo mismo un medio de comunicación sin
más, que uno que facilita, por ejemplo, saber qué están leyendo o qué
les ha interesado a una serie de personas que consideras próximas a ti
o que tienes como referencia (Google Reader). O ver una lista de
restaurantes, frente a poder ver qué opinaron sus usuarios y cuáles
gustan a personas que conoces (11870.com). Y ahí es donde surge, en
muchos casos, la innovación: de la misma manera que Barrabés.com se
diferenció en su momento (y ya ha llovido desde entonces) por ser, en
lugar de simplemente una tienda, un sitio donde los aficionados a la
montaña podían compartir información sobre su afición, consejos, etc.,
y eso le facilitó un incremento de popularidad muy superior al que
podría haber alcanzado como simple tienda, las empresas empiezan a
pensar en explorar las posibilidades que esas capas de red social
podrían tener aplicadas a sus productos o servicios. ¿Qué pasa si
comparo lo que yo hago con lo que hacen otros, de manera más o menos
agregada o anonimizada? ¿Y si puedo ver las opiniones y evaluaciones de
terceros sobre tal o cual producto? ¿O filtrar en un catálogo en
función de popularidad u otros criterios? Ahí es donde aparecen
espacios abiertos a la creatividad y a las ideas que pueden suponer
ventajas competitivas interesantes - o grandes batacazos si lo hacemos
mal. En cierto sentido, en pasar
de una empresa pensada como un embudo, a otra pensada como un diseño de
interfaces, como muy bien ilustra Juan Freire en la muy interesante
entrada que siguió a nuestra mesa redonda
.


Queda mucho por escribir e investigar en el tema redes sociales, y
el furor actual no deja de ser una moda en torno a un término todavía
confuso para la mayoría. Lo que está claro es que, de una manera u
otra, los servicios basados en redes sociales estarán de una manera u
otra en la manera en que gestionamos nuestras relaciones, tomamos
opciones de consumo, buscamos consejo o influencia, o nos informamos. Y
que las empresas que aprendan a apalancar sus ofertas en este tipo de
funciones, si lo hacen bien, podrán desarrollar importantes ventajas en
el futuro.


Blog de Enrique Dans


Fecha artículo: mar 07 oct 2008 06:55:06 CEST - URL: http://www.comfia.info/noticias/44825.html
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