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lun 18 ago 2008 06:30:00 CEST

Transversalidad

El borrador del Programa de Acción del 9º Congreso Confederal de Comisiones Obreras contempla la transversalidad de género que se proponía desde las secretarías de la Mujer.

También fue aprobada en Consejo Confederal, el pasado día 9 de junio, la propuesta de modificación de los estatutos confederales de Comisiones Obreras, por 105 votos a favor, 0 en contra y 19 abstenciones. Casi la totalidad de consejeras y consejeros sindicales dieron el visto bueno a este borrador para su debate durante el proceso congresual, que se iniciará el próximo mes de septiembre y en el que recibirá, sin lugar a dudas, aportaciones y enmiendas para ser aprobado definitivamente. Este apoyo, casi unánime, ha venido precedido por un trabajo en la Comisión de Ponencias -integrada por las diferentes sensibilidades y pluralidad de corrientes presentes en el sindicato- que ha alcanzado un importante consenso, a pesar de recibir críticas de algunas consejeras ante la falta de incorporación de los criterios de representación proporcional de mujeres y hombres vigentes en los actuales estatutos confederales. Esta desigual participación por géneros en la elaboración de la propuesta no ha sido óbice para que en sus contenidos se contemple la transversalidad de género. Los siete ejes que componen la propuesta del Programa de Acción son importantes y necesarios para seguir avanzando hacia la igualdad y la no discriminación porque: “Sitúan al trabajo en el centro de la sociedad; señalan la exigencia de un cambio en el modelo productivo y mejor redistribución de la riqueza para ganar en igualdad, cohesión social y sostenibilidad, propone más acción sindical en las empresas y proteger a las trabajadoras y trabajadores con más precariedad, contribuir a globalizar los derechos y la acción sindical transnacional, ampliar la cooperación en nuestro trabajo sindical, asegurar la participación activa de la afiliación y su vinculación al sindicato y gestionar los recursos para la afiliación y la mejora de la organización”. El primer eje es prioritario en la acción contra la discriminación de género en el trabajo, ya que propone invertir de manera integral sobre todos los elementos que deben conformar el empleo de calidad: estabilidad, seguridad, igualdad, integración, formación permanente, protección del desempleo, mejora del sistema educativo y la formación profesional, en los instrumentos e instituciones para la protección del empleo, para las personas desempleadas y para el cumplimiento de las normas laborales. La conjunción de estas propuestas -junto al compromiso de desarrollar planes específicos por parte de las secretarías que se responsabilizan de cada uno de los elementos que conforman el empleo- deberán contribuir a superar la situación de desigualdad de las mujeres y de discriminación salarial frente a los hombres, reducir la fuerte segregación ocupacional, la temporalidad -de manera especial en las Administraciones Públicas- y el paro, elevar las tasas de actividad, fortalecer la prevención y la protección de la salud atendiendo de manera específica a los riesgos psicosociales, embarazo y lactancia e incrementar la diversificación y mejor planificación de la formación profesional. La mejor redistribución de la riqueza que se demanda ha de facilitar la consolidación y mejora de la red de protección social y de los servicios públicos desarrollando un suficiente número de centros y de fondos que garantice la atención a las personas dependientes y para la educación y ocio de la infancia. La potenciación de la acción sindical tiene que impulsar: la participación de las trabajadoras para equilibrar su representación en las empresas, garantizando su presencia en las mesas de negociación; la presencia de mujeres en el sindicato, sobre todo de las más precarias, para mejorar sus condiciones laborales; y la negociación de medidas y planes de igualdad. El conjunto de la confederación habrá de garantizar las evaluaciones y el seguimiento, desarrollo y aplicación de la negociación colectiva en materia de género. Asimismo existe el compromiso de garantizar la presencia de Comisiones Obreras en los comités de Mujeres de la Confederación Europa de Sindicatos (CES) y de la Confederación Sindical Internacional (CSI) y en los ámbitos internacionales de consulta y toma de decisiones para trabajar en la mejora de la legislación internacional en materia de igualdad de oportunidades. La consecución de estos objetivos obliga a reforzar la cultura de pertenencia al sindicato y reforzar también la acción sindical, la corresponsabilidad y la cooperación entre todas las organizaciones confederadas. Hay que asegurar la participación activa de la afiliación y sobre todo contar con las voces de mujeres y jóvenes, además de con la población trabajadora inmigrante, las personas con discapacidad y el colectivo de personas jubiladas y pensionistas. La afiliación ha de ser la principal destinataria de los recursos: mejorando la información y la comunicación; incrementando la atención en los centros de trabajo; visibilizando al sindicato; mejorando los servicios, sobre todo los jurídicos (que habrán de garantizar la cobertura de todas las especialidades del derecho en materia laboral y la defensa legal de demandas civiles y penales con causa en el entorno laboral); incluyendo y desarrollando en los planes de formación sindical la asignatura de género de forma transversal. En relación a los medios de comunicación sindicales se insta al uso de un lenguaje no sexista y a la inclusión de contenidos y material gráfico que promuevan la igualdad de género y a la consolidación de las publicaciones confederales de referencia: Gaceta Sindical y la revista Trabajadora. Por último, es imprescindible avanzar en los próximos cuatro años hacia la paridad de mujeres y hombres en los ámbitos de dirección de todas las estructuras sindicales, incluidas las secciones sindicales. Esta acción se analizará mediante dos evaluaciones, una a mitad del periodo entre congresos y otra a su finalización para contrastar los avances y las dificultades. Revista Trabajadora


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