mar 16 mar 2010 06:00:00 CET
Los ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea (UE) se reúnen hoy en Bruselas para debatir las nuevas políticas climáticas europeas. Greenpeace advierte de que estas políticas no envían un mensaje claro a las empresas para que apoyen las inversiones verdes, la innovación y la eficiencia energética.
Greenpeace pide a la UE que asuma un objetivo de reducción de
emisiones incondicional del 30% para 2020, como primer paso hacia un
objetivo de reducción del 40% de todos los países industrializados para
2020. Sin embargo, los ministros de Medio Ambiente están favoreciendo la
continuidad de las políticas insuficientes mantenidas hasta el momento,
tanto en las negociaciones sobre el clima como en los documentos más
técnicos sobre la limitación de las emisiones de CO2 de los vehículos
comerciales ligeros. En el Consejo de ministros, se debaten también hoy
los planes de la Comisión Europea para llevar a cabo investigaciones más
detalladas acerca de las políticas necesarias para aumentar la ambición
de los objetivos de reducción de emisiones de la UE de un 20% a un 30%
para 2020.
“Un objetivo de reducción de emisiones mayor para la UE daría el empuje
necesario para lograr una recuperación económica y para la creación de
millones de empleos verdes”, ha declarado Joris den Blaken, asesor de
políticas climáticas de Greenpeace para Europa. “Debido a la recesión,
alcanzar un objetivo de reducción de emisiones mayor nos saldrá más
barato de lo que parecía antes de la crisis y además serviría como
incentivo para nuevas inversiones verdes. El actual objetivo de
reducción de emisiones de la UE del 20% aporta muy poco al empuje
necesario en innovación y para que Europa sea más competitiva en el
mercado global”.
Un reciente análisis independiente publicado por el grupo de
investigación Ecofys ha mostrado que un aumento en el objetivo de
reducción de emisiones de CO2 de la UE al 30% no conllevaría un
coste añadido. En la mayor parte de los casos, el informe concluye que
un incremento en la ambición de los objetivos climáticos aportaría
beneficios tangibles a las economías como, por ejemplo, ahorro
energético con edificios mejor aislados (1).
Emisiones de CO2 de los vehículos comerciales ligeros
Dentro de la agenda del Consejo, se debaten propuestas para establecer
los límites de emisiones de CO2 de los vehículos comerciales ligeros
que se venden en la UE. Greenpeace considera que existe una fuerte
oposición a la mejora de la eficiencia en el uso de combustible de estos
vehículos por parte de los ministros procedentes de países cuyas
economías dependen en gran parte de la fabricación de coches, como
Alemania, Francia e Italia, tal y como ha advertido la Comisión Europea.
Greenpeace cree que las emisiones de CO2 de los vehículos comerciales
ligeros deberían reducirse en un 40% para 2020, en línea con las
actuales obligaciones para los coches.
“Si de verdad la Presidencia Española de la UE apuesta por los vehículos
eléctricos, deberá apoyar y promover la limitación ambiciosa de las
emisiones de CO2 de todos los vehículos, incluidas las furgonetas. De lo
contrario, proteger al sector automovilístico de estos estándares solo
empeorará la situación del sector obstaculizando la innovación” ha
declarado la responsable de la campaña Transporte de Greenpeace, Sara
Pizzinato.
Nota:
(1) Ver SERPEC/Ecofys, 2009 Ambitious emission reductions will be
cost-neutral for the EU, www.ecofys.nl/com/publications/documents/Serpec4pager.pdf
— Greenpeace